viernes, 25 de enero de 2013

La Santa Misa.



El poder de las palabras

La gracia de poder comunicarnos a través de las palabras es un don que recibimos de Dios cuando fuimos creados.

Al principio, de la garganta del hombre salían unos ruidos desagradables y guturales. Pero poco a poco al pasar los años el hombre aprendió a modular su voz y se dio cuenta de que podía formar palabras. Las primeras fueron cortas y luego se fueron alargando. Y así, sin darse casi cuenta, empezó a poner nombre a todas las cosas que le rodeaban y a demostrar sus sentimientos ante sus congéneres, bien de alegría o tristeza o de valor o de terror.

Las palabras antes de pronunciarlas o leerlas las tenemos en nuestra cabeza. Son algo intangible que no tienen forma ni color ni olor. Yo me las imagino como un chorro de agua fresca que cae de una fuente y según en el recipiente que las pongamos, ya sean cubos, una jarra, un botijo, van cogiendo la forma del sitio donde están. Así poco a poco se ha ido formando el lenguaje. Cuando alguien nos habla debemos estar atentos, pues esas palabras que nos dicen se nos apegan a nuestro cuerpo, y con ellas podemos hacer el bien o el mal. Son muy poderosas, un arma de doble filo. Si las empleamos para el bien darán paz, sosiego, felicidad y consuelo. Pero si las empleamos para hacer daño causaremos la muerte y la desolación a las demás personas.

La palabra coge su máxima dignificación cuando el hijo de Dios se encarnó en el vientre de la sagrada Virgen María y en el Ángelus rezamos diciendo:

"Y el Verbo de Dios (el ser y la palabra) se hizo carne y acampó entre nosotros para salvarnos".

 Desde este momento, desde que Jesús nació hasta que comenzó su vida pública escuchamos sus palabras y su doctrina enseñándonos el camino que tenemos que seguir para alcanzar la vida eterna. Él dijo palabras de vida eterna, hizo milagros con su palabra, curó a los enfermos y a los ciegos, echó los demonios de los cuerpos de los que los padecían, resucitó a los muertos, y hasta en el último momento de su muerte en la cruz nos dijo palabras de perdón y nos encomendó a la Virgen como nuestra madre.

Os voy a contar un acto que hizo el Santo italiano llamado Fray Filippo Neri. Nació en Florencia y toda su vida la dedicó a recoger de la calle a muchachos y a jóvenes que vivían en la más absoluta miseria. Estaban abandonados por todos y sólo vivían del pillaje. Él, en su afán de redimirlos, empezó a recogerlos y a formar unas escuelas en las que empleó todo su tiempo en educarlos, enseñarles un oficio y darles de comer. Su vida fue muy azarosa porque era incomprendido por su familia y los sacerdotes que lo redeaban. Un día se enteró que uno de sus chicos había levantado una terrible calumnia sobre otro compañero. Arrepentido viendo el daño tan horrible que había causado el chico fue a confesarse con el Santo. Éste le perdonó, pero le puso la siguiente penitencia:

-Mira, ve a la ciudad donde has levantado la calumnia, coge una gallina y me la traes aquí andando para hacerme cuando llegues con ella un caldo. Pero con una condición: que durante el trayecto vengas desplumando la gallina sin pararte.

El joven se quedó sorprendido de lo que le decía y pensando que le iba a poner un castigo grande se fue satisfecho para hacer lo que le había mandado. Al otro día se presentó con la gallina y le dijo:

-Fray Filippo, aquí tienes la gallina. Voy a hacerle el caldo.

Pero entonces el Santo le contestó:

-Ahora vuelve a la ciudad donde saliste y ve recogiendo todas las plumas que fuiste tirando por el camino.

El muchacho le dijo que eso era imposible, pues el viento las había volado y no encontraría ninguna. Entonces el Santo le dijo:

-¿Te das cuenta de lo que te quiero decir con esto? Esas plumas que ya no se sabe donde están y hasta donde han llegado son como las consecuencias de la calumnia. La persona que levanta una calumnia, aunque luego se arrepienta, hace un daño irreparable, pues no se sabe las personas que la han oído y hasta donde ha llegado.

Amigos, aprendamos a ponernos un candado en la boca para no ofender con nuestras palabras a nadie, sino por el contrario seamos sensibles y ayudemos a todos los que podamos.


La Santa Misa

Los cristianos tenemos la obligación de ir sábado o domingo y días de fiesta de guardar a oír la Santa Misa; pero tenemos que cambiarnos esta idea de obligación y sustituirla por un acto de amor y de alegría.

La misa se forma principalmente de dos partes. La primera, la Palabra, en la que están las lecturas y el evangelio. Y la segunda, en la que está la consagración y la comunión. Vayamos todas las semanas con ilusión a la iglesia, vistámonos de limpio, peinémonos y perfumémonos y vayamos al encuentro de Jesús como el mejor amigo que podemos tener.

En los minutos previos hasta que empieza la Santa Misa hablemos a Dios, contémosle todas las cosas buenas o malas que nos han sucedido durante la semana. Arrepintámonos de nuestras faltas y pecados y prometámosle que la semana próxima cuando volvamos le traeremos una nueva ofrenda o un nuevo sacrificio o una corrección que hayamos hecho en nuestra vida.

Muchas veces cuando era joven me distraía y no prestaba la suficiente atención a las lecturas. Pero de unos años para acá pongo todos mis sentidos en oírlas, pues la verdad es que son maravillosas. La primera lectura siempre nos relata historias del antiguo testamento, de los profetas o del libro de los reyes o de los proverbios. La segunda lectura por el contrario nos narra los hechos de los Apóstoles, cuando después de Jesús subir a los cielos y venir el Espíritu Santo sobre ellos, ellos comenzaron la evangelización de los pueblos gentiles y paganos. Muchas de las lecturas son en forma de cartas que se escribían entre sí para darse ánimos y no desfallecer ante tantos problemas y dificultados, y otras veces para contar con alegría sus logros.

Y después de ellas viene el evangelio. En esta parte oímos o leemos la palabra de Jesús, todas sus enseñanzas y parábolas. Este es el libro más importante jamás escrito, pues es la palabra de Dios a los hombres.

Y ahora llegamos al momento cumbre de la misa: la consagración y la comunión. Si fuéramos realmente conscientes del gran milagro que en ese momento se produce en el altar nos arrollidaríamos y pondríamos nuestra frente en el suelo sin atrevernos a levantar nuestros ojos. Eso les pasó a dos de sus discípulos favoritos cuando los llevó a lo alto del monte Tabor y allí Jesús se transfiguró y les mostró su gloria.

 Con la sagrada comunión debemos empaparnos de la gracia de Dios como si pusiéramos una esponja en agua que se llena y al cogerla con la mano chorrea y se derrama. Éso tenemos que hacer nosotros: llenarnos de su gracia y saber derramarla sobre todos los que nos rodean.

Os voy a contar lo que para mí es el momento más feliz de toda la semana. Los domingos por la mañana me levanto muy temprano, me preparo y en mi cuarto, a oscuras y sin hacer ruido para no molestar a los que me rodean, me siento en un silloncito delante de mi mesilla de noche donde tengo una radio y allí, a las 8:15 de la mañana conecto con radio nacional, que retransmite la Santa Misa para los ancianos y los enfermos. Amigos, no hay nada que me dé mayor alegría que estar yo ahí solita escuchando la palabra de Dios. Es el acto más íntimo que puedo tener con Jesús. A Él le cuento mis tristezas o mis alegrías, mis preocupaciones. Pero al final cuando termina la misa me siento en paz.

Amigos, no os olvidéis de rezar por todos los demás, por todas nuestras familias y por todos los miembros de este blog, y especialmente por una persona que me escribió pidiendo oración por su hijo, que estaba preso en Estados Unidos.

 Sin más espero poder escribiros prontamente. Con todo mi cariño, Lali.

sábado, 5 de enero de 2013

La Navidad.


Queridos amigos internautas, hoy os quiero escribir como rezo la oración del Ángelus, os invito que si os gusta pareis todos los días dos minutos a las 12 del medio dia para honrar a María y alabarla durante esta oración.

El angel del Señor anuncio a Maria, y concibió por obra y gracia del espíritu santo. Dios te salve maria, hija de dios padre, purifica nuestros pensamientos, llena eres de gracia el señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesus. Santa maria madre de dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte, amen.

- He aquí la esclava del señor, hágase mi según tu palabra.

Dios te sale María, madre de dios hijo, purifica nuestras palabras, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte amen.

Y el verbo de Dios se hizo hombre, y habito entre nosotros para salvarlo.

Dios te salve María, esposa de dios espíritu santo, purifica nuestras obras y deseos, llena eres de gracia, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte amen.

- Ruega por nosotros santa madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar y gozar de las promesas de nuestro señor Jesucristo amen.

- Derrama señor tú gracia sobre nosotros que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de su hijo, para que por su pasio0n y su cruz lleguemos a alcanzar la gloria de la resurrección, por nuestro señor Jesucristo amen

En la iglesia celebramos la festividad de cada uno de los santos, y esa fecha esta escogida por el día de su muerte, sin embargo, tan solo hay tres personas que celebramos su fiesta en el día de su nacimiento, estas son:

El 12 de septiembre: día del nacimiento de la Virgen María.

El 23 de junio: nacimiento de san Juan Bautista, el santo mas grande e importante de la iglesia, él fue el elegido, pues fue el precursor de Jesucristo, él allanó los caminos y predicó la llegada del Mesías.

24 de diciembre: Nacimiento del Mesías, Jesús, hijo de Dios.


La Navidad.

¡Ya es 24 de Diciembre! Noche bendita, santa y mágica, donde las familias nos reunimos alrededor de una mesa, para celebrar el nacimiento de Jesús, no existe ningún rincón en el mundo, ya sea en las profundas selvas o en la Antártida, o en multitud de países o pueblos que no nos reunamos en espíritu para celebrar la Navidad. Noche de alegría y de buenos sentimientos, unos hacia otros.

Esta noche, estábamos cenando en familia, mis hijos y mis nietos, todos felices, aunque nos faltaba la compañía de una de mis hijas y su familia, pues estaban en casa de su suegra, cuando una de mis hijas dijo: Voy a leer unas palabras que he escrito para celebrar la Navidad, nos quedamos todos en silencio, oyéndola, y fue tan bonito lo que escribió que os lo dejo a continuación.

Adoro la Navidad. Soy una de esas personas que el ``Espiritu Navideño´´ le invade por estas fechas. Mis padres, en especial mi madre, me eseñaron a amarla y a entenderla, pero no desde un punto de vista comercial, sino desde el otro lado, el lado de la caridad, generosidad y el recuerdo de los más desfavorecidos.

Veo a mi madre con 74 años, invidente y me admira la ilusión que pone en estas fechas. Cuando vamos a verlo lo primero que pregunta es:

-¿Habeis puesto ya el Portal?

- No mamá, lo voy a poner este puente, Álvaro no tiene colegio, y asi lo ponemos juntos, como todos los años.

- Muy bien, yo lo voy a poner mañana.

Y como todos los años, sacará todas las figuritas, casitas, pastores, animales, y un largo etc, que guatda celosamente año tras año, y con nuestra ayuda, le podremos en Belen como ella quiera, pues ningún año se puede repepetir, eso dice.

Me encanta la Navidad, y tengo la suerte de tener a mi familia conmigo. Pero recuerdo a las muchísimas personas que teniéndola, están solas; o aquellas a las que se les ha ido un padre, un amigo, un hijo, un abuelo, un hermano, un primo, etc; o a las que están enfermas; o a las que ni siquiera saben lo que es la Navidad, o que aun sabiéndolo, tienen otras preocupaciones mayores, como sobrevivir.

No entiendo a las personas que aun teniéndolo todo dicen que la odia, que les derpime, que es un rollo comercial, ¿es un rollo comercial preocuparse por el vecino para que no este solo?; ¿es aburrido ver una sonrisa en un niño que nunca ha tenido un regalo de Reyes?; ¿es deprimente saber que todos podemos hacer algo bueno por alguien que lo necesita?

La Navidad nos ayuda a hacer examen de conciencia, a reflexionar sobre nuestras vidas, a valorar lo que realmente importa, gastar dinero sin control o atiborrarnos de comida.

La Navidad es tener paciencia con nuestras parejas, con nuestros hijos, no ser tan exigente con los demás, no criticar tanto, ser humildes, generosos, estar con las personas que nos necesiten, dar aquellos abrazos que nos guardamos simplemente por vergüenza, es tomarnos un café con aquel amigo que nos lo ofreció y no le dimos importancia, es saber dar las gracias a tiempo, es valorar a todos aquellos que nos han ayudado simplemente porque nos quieren, y tantas y tantas cosas.

Pero sobre todo la Navidad para mi es DAR TODO SIN ESPERAR NADA A CAMBIO, DARLO POR AMOR.

Es verdad que así deberíamos ser todo el año, pero si así fuera, la Navidad, dejaría de existir, todos seríamos ángeles, y sabemos que eso es imposible, como seres humanos que somos.

Amo la Navidad, y espero transmitírselo a mis hijos, y el a los suyos.

CON TODO MI CORAZÓN OS DESEO UNA FELIZ NAVIDAD A TODOS .

Mª del Mar

Amigos, dentro de unos días, habrá pasado la fiesta de los Reyes Magos y llega la hora de desmontar el Belén y el árbol de Navidad, con cuando cariño y cuidado vamos guardando las figuras, limpiándolas el polvo y metiéndolas en cajas hasta el año que viene, y siempre dejo para el final la figura del misterio, el ultimo de todos el niño Jesús, le beso, le rezo y le pido. Niño Jesús, danos salud y gracia para poder un año mas montar tu Belén y tu árbol y celebrar con gozo y alegría tu nacimiento junto con mi familia.

Nos ha llegado el momento de cumplir todas las promesas que hemos hecho para el nuevo año, todos los buenos deseos de ser mejores, hagámoslos realidad, que procuremos que la Navidad continúe durante todo el año en nuestro corazón, y no la dejemos aparcada solo para unos días, amigos con este espíritu navideño os deseo lo mejor para cada uno de vosotros.

Con todo mi cariño Lali.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Felicitación navideña. Diario de mi último embarazo.


Nuestra Señora del buen parto y la buena leche          

Queridos amigos internautas, hoy quiero compartir con vosotros un pequeño diario que escribí hace 33 años cuando estaba embarazada de mi quinto y último hijo.

Por problemas del embarazo, tuve que ser hospitalizada en el Hospital Civil de Málaga cerca de 3 meses.

Durante esos meses de tristeza y sin sabores, tuve que adaptarme a esta nueva situación. Mi habitación era muy pequeña. Tenía un armario, un lavabo, una mesita, una ventana y lo único que era grande era la cama. A través de la ventana veía los montes de San Antón, un pedazo de cielo y a lo lejos unas casa que de noche se iluminaban.

Mi ánimo se puso por los suelos de estar allí sola y al mirar el trozo de cielo si estaba yo un poco más alegre lo veía yo de un azul tan radiante y claro como el color del manto de la Purísima, pero si estaba triste, al igual que mi alma , el cielo cambiaba y se ponía gris. En los días de gran soledad y tristeza, cuando de mis ojos brotaban las lágrimas a raudales y rodaban por mis mejillas, el cielo se ponía tan oscuro y negro que derramaba la lluvia y se deslizaba por el cristal de mi ventana.

Amigos ya estamos en Adviento. Esta época maravillosa del año en que todos nos preparamos nosotros y nuestros hogares para celebrar la navidad. Durante esta época del año, todos queremos ser mejores e intentamos que reine la armonía en nuestros hogares y preparamos nuestra alma para limpiarla de todo pecado para celebrar con júbilo la noche de noche buena.

Durante el tiempo que estuve en el hospital empecé a escribir el diario que luego os pongo. En él escribía todo lo que me sucedía a diario. He creído oportuno contaros esto para que todas vosotras que estéis ahora en cinta o lo habéis estado, recordéis vuestros pensamientos y diálogos que tuvisteis con vuestros hijos antes de nacer. Quiero que esta sea mi felicitación de navidad y desearos que al igual que reinaba la paz y la felicidad en aquel pesebre cuando nació Jesús, esa misma felicidad se traslade a todos vuestros hogares y todos nos arrebujemos alrededor de María y José contemplando al niño.

A continuación os escribo el diario espero que os guste y que paséis unas felices fiestas.

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viernes, 16 de noviembre de 2012

Hágase tú voluntad así en la Tierra como en el cielo.


Queridos amigos internautas:

He decidido que podíamos desmenuzar y buscar el significado de las frases que rezamos en el Padre Nuestro 'Hágase tú voluntad en la Tierra como en el Cielo'.

¿Que nos quiere decir Dios con estas palabras? ¿Qué significan para nosotros? ¿Qué espera Dios de nosotros?

Si pensamos, nos daremos cuenta que es muy difícil cumplir con la voluntad de Dios, ¡Que fácil si tuviésemos un teléfono directo con Él y le preguntásemos en cada momento de nuestra vida lo que Él espera de nosotros!, pero nosotros tenemos un teléfono que hay que saber buscarlo, y para encontrarlo lo primero que nos hace falta es buscar el silencio, apartarnos del mundanal ruido y escuchar. Al principio no oiremos nada, pero cuando nos acostumbremos a meditar nos daremos cuenta que nuestro teléfono es nuestra alma y el cable con el que estamos unidos a Dios es la oración, poco a poco averiguaremos a comprender lo que Él espera de nosotros.

Nos damos cuenta que Dios no quiere de nosotros que hagamos cosas heroicas y difíciles, eso Él lo deja para los elegidos; pero no por eso pensemos que Dios nos abandona y nos olvida, pues todos somos la gran multitud de personas que vivimos en la Tierra y formamos la Iglesia. Cada uno de nosotros somos irreemplazables, todos somos una pieza que encaja perfectamente en el engranaje de la vida, y hace que todo funcione a un ritmo adecuado.

¿Cómo podemos realizar la voluntad de Dios?

Es fácil, si cada uno de nosotros cumplimos con nuestra misión en la Tierra, bien sea el ama de casa cuidando de sus niños y de su familia, o el obrero en la fábrica, los empleados en la oficinas, el labrador que dobla su espalda sembrando y cultivando el fruto, o el medico que nos cuida y cura, o los pescadores que desafían el peligro arriesgando sus vidas para conseguir una buena pesa. Todos los trabajos son dignísimos desde el más humilde de todos al mas principal, y el misterio para realizar esto es que tengamos el convencimiento de ver el rostro de Cristo en cada una de las personas que nos rodea, ¿Cómo limpiaríamos nuestra casa o plancharíamos nuestra ropa si supiésemos que Jesús vendría a nuestra casa? Seguro que nos esmeraríamos y procuraríamos que todo estuviera perfecto para agradarle, y así en su trabajo cada uno pensando que estaba sirviendo a Dios.

Cuando nos falten las fuerzas, dirijámonos a Jesús con la oración y digámosle: Padre mio ten misericordia, no te olvides de nosotros, perdónanos, solos no podemos caminar, necesitamos de tu ayuda para cada día te amemos mas y cumplamos con tu santa voluntad con alegría.

Hace unos días en la Santa Misa hubo una lectura que hablaba de dos viudas, ellas si supieron cumplir con la voluntad de Dios, os lo voy a explicar.

Antiguamente las viudas eran las ultimas personas mas abandonadas por la sociedad, pues le faltaba el amparo del hombre, ahora os relato la primera lectura:

Llegaba el profeta Ezequiel a la entrada de un pequeño pueblo, venia cansado y hambriento, entonces vio a una viuda que recogía un poco de leña, se dirigió a ella y le dijo: Mujer, dame una jarra de agua, y cuando la mujer se iba para traérsela, le dijo: y un trozo de pan que tengo mucha hambre, la mujer al oír esto se volvió y le dijo: Mira estaba recogiendo esta poca leña para amasar un panecillo para mi hijo y para mi con un resto de harina que tengo en la orza y un poco de aceite para comérnoslo, y luego morir, entonces el profeta la miró con ternura y le dijo: Ve hazlo pero primero tráeme a mi el mio y luego comer tú y tu hijo, y así lo hicieron, Dios premió a la viuda por medio del profeta, y nuca la harina se terminó ni el aceite en la botella.

El segundo caso fue que estaban Jesús y sus discipulado en la puerta de la sinagoga y veían como por la plaza andaban los escribas del templo, que eran personas orgullosas y llenas de oropeles, que en vez de servir al pueblo de servían de él sacándole el dinero para su provecho.

Entraron en la sinagoga y se pusieron delante del arca de las ofrendas, y veían como la gente echaba su limosna, y entonces reparo en una pobre viuda que con una pequeña moneda en su mano la echó en el arca, entonces Jesús se dirigió a sus discípulos diciéndoles: Mirad, esos dos reales que ha echado la pobre viuda, es la que ha echado mas dinero de todos de aquí, porque la gente ha echo de lo que sobra, sin embargo ella ha echado de lo que le faltaba.

Que dos grandes ejemplos nos han dado estas dos viudas, ellas han sabido cumplir con lo que Dios esperaba de ellas lo han hecho con sencillez, si egoísmo alguno confinado en la Divina Providencia.

Amigos, a ver si a partir de ahora todos nos esforcemos en buscar el rostro de Cristo en todos los demás para cumplir con su santa voluntad.

Hasta la semana que viene si Dios quiere.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Santo Domingo de la Calzada: Vida y Milagros


Noviembre. Mes en que recordamos, rezamos y visitamos a nuestros más queridos difuntos.

El otoño nos ha llegado. Los días son más cortos. La luz es más tenue y la suave lluvia y el frío nos empiezan a acompañar. Algunos árboles nos muestran su más cruda desnudez en ramas y troncos. Y por el contrario otros cambian el verde follaje de sus hojas y se visten de vivos colores en tonos amarillentos y rojizos que dan a nuestros campos y jardines un ambiente melancólico. El olor a las castañas asadas perfuma nuestras calles y al caminar sentimos bajo nuestros pies el leve crujido de hojas secas que forman una leve alfombra.

Queridos amigos internautas,

en este ambiente de relax he recordado la figura de Santo Domigo de la Calzada, vida ejemplar y de grandes milagros. Santo Domingo era un hombre de pocos estudios pero muy inteligente, de grandes virtudes que lo envolvían, como por ejemplo la sencillez, la humildad, la pureza y la honestidad, el espíritu de trabajo, la abnegación... en una palabra: dedicó toda su vida al servicio de los demás, fue un gran santo.

Sobre tantas virtudes hay dos que para mí destacan de una manera especial. Son la sencillez y la humildad, dos palabras con sentido distinto pero que en él se complementaban perfectamente. Hombre sencillo, no le daba importancia a ninguno de los actos que realizaba, ni a las grandes empresas que realizó huyendo siempre de alabanzas y de lisonjas. Siempre él todo lo hacía de una manera sencilla y humilde. Esta era otra de sus grandes virtudes. Él supo realizar en su persona todas las enseñanzas que Jesús dijo a sus Apóstoles cuando les decía “sed humildes como yo soy con vosotros”, “el que quiera ser el primero, que sea el último”, “aquí hemos venido a servir y no para que nos sirvan”. Y he recordado la parábola del banquete cuando entraban todos los convidados a la sala para celebrar la boda y había algunas personas que se colocaban en los primeros puestos y se exponían a que el dueño de la casa los levantase y les dijese “poneros más para atrás que estos asientos están reservados para gente más importante y principal” y tener que pasar la vergüenza de cambiarse de sitio. Por el contrario si nos sentamos al final de la sala, al vernos, el dueño de la casa vendrá y nos dirá: “amigo, este sitio no te corresponde. Ven aquí a mi lado”.

Otro gran ejemplo de humildad nos dio Jesús la noche de jueves santo después de instituir la Sagrada Eucaristía cuando cogió una palangana llena de agua y una toalla y empezó a lavarles los pies a los discípulos. Con este signo quiso decirles Jesús que el que se humilla será ensalzado, y que no tengamos reparo en servir a los demás. Y que esta agua purificadora al lavar los pies significaba que lavaba nuestra alma.

Yo sabía de la existencia del Santo, pero de una manera vaga, sin saber toda su historia. Pero iba yo de viaje con mi marido por tierras riojanas cuando llegamos a la ciudad de Logroño. Al ser domingo fuimos a una preciosa iglesia a oír misa. Y cuando estábamos sentados en el banco oímos el canto de unos gallos y el cacarear de unas gallinas dentro de la iglesia. Nos miramos sin comprender nada y a los pocos minutos se volvió a repetir. Los gallos volvieron a cantar. Entonces yo le dije a mi marido “esto es que se han colado en la iglesia unos gallos y gallinas”, pero me extrañó que todo el mundo estaba quieto y nadie se sorprendía. Y al oír toda nuestra conversación, una mujer que estaba a mi lado nos dijo “en esta iglesia, en la cripta, está enterrado Santo Domingo de la Calzada, y en su honor, para conmemorar uno de los grandes milagros que hizo, siempre hay gallos y gallinas en la iglesia”. Y dijo: “miren a lo alto de esa columna y verán que hay una puerta y una gran jaula con gallos y gallinas. Desde que el Santo hizo el milagro están en la iglesia para recordarlo”. Y nos contó la historia que a continuación os pongo:

“Cuenta la tradición que entre los muchos peregrinos compostelanos que hacen alto en esta ciudad para venerar las reliquias de Santo Domingo de la Calzada, llegó aquí un matrimonio alemán con su hijo de dieciocho años llamado Hugonell, procedente de Ad Sanctos (Xanten en la diócesis de Münster, pero hasta 1821 del Arzobispado de Colonia).

La chica del mesón donde se hospedaron se enamoró del joven Hugonell, pero ante la indiferencia del muchacho, decidió vengarse. Metió una copa de plata en el equipaje del joven y cuando los peregrinos siguieron su camino, la muchacha denuncio el robo al Corregidor.

Las leyes de entonces (Fuero de Alfonso X el Sabio) castigaban con pena de muerte el delito de hurto y una vez fue prendido y juzgado, el inocente peregrino fue ahorcado.

Al salir sus padres camino de Santiago de Compostela, fueron a ver a su hijo ahorcado y, cuando llegaron al lugar donde se encontraba, escucharon la voz del hijo que les anunciaba que Santo Domingo de la Calzada le había conservado la vida. Fueron inmediatamente a casa del Corregidor de la Ciudad y le contaron el prodigio.

Incrédulo el Corregidor contestó que su hijo estaba tan vivo como el gallo y la gallina que él se disponía a comer.

En ese preciso instante el gallo y la gallina saltando del plato se pusieron a cantar.

Y desde entonces se dicen los famosos versos:

SANTO DOMINGO DE LA CALZADA
DONDE CANTO LA GALLINA DESPUÉS DE ASADA”

Amigos, cuando terminó la misa visitamos la cripta en la se encontraba la tumba del santo. Con gran devoción le rezamos y nos encomendamos a él. Espero que vosotros los que tengáis posibilidades de visitarlo lo hagáis, y los que no le recéis, pues es muy milagroso. Y ahora me despido amigos, hasta la semana que viene si Dios quiere, que nunca dejéis de rezar.