viernes, 23 de agosto de 2013

Estado de nuestra alma


Queridos amigos internautas:

Después de mucho tiempo sin escribiros, pero no sin rezar por vosotros y por vuestras intenciones, hoy me decido a escribiros para que pensemos "En qué estado se encuentran nuestras almas".

El alma es el don más importante que Dios nos ha regalado desde el mismo momento de nuestra concepción. Hombres y mujeres hemos recibido un trocito del Espíritu de Dios en nuestra alma. Ella es la que nos hace inteligentes, buenos, alegres… es la que nos da la vida. Pero los hombres y mujeres no somos robots ni máquinas que funcionen perfectamente dentro de un engranaje, y hay veces que por desidia, por divertimento, por problemas y tristezas, dejamos nuestra alma aparcada en un rincón de nuestro cuerpo. Y durante este tiempo nos sentimos más secos y notamos que nos falta algo. Ese es el momento de reaccionar: tenemos que mirar a Dios, pedirle perdón y decirle con humildad (como hizo el hijo arrepentido con su padre en la parábola del hijo pródigo):

-Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. No soy digno de ser tu hijo, pero vuelvo arrepentido y trátame como al más humilde de tus siervos.

Y al oír estas palabras, el padre, conmovido, le abrazó y le perdonó.

Otra actitud que no podemos olvidar es la de seguir pidiendo. Nunca nos debemos cansar de pedirle a Dios para que nos ayude, nos proteja y nos ilumine para saber resolver todos los problemas que nos rodean y superar todas las tristezas de la vida. Con sencillez digámosle:

-Padre, no me abandones, ni abandones a los que yo quiero, y a tantas criaturas que necesitan de tu ayuda y de tu consuelo.

Y repitamos esta oración una y mil veces, y no nos cansemos. Como nos dijo Jesús en otra parábola, si un hijo le pide pan a su padre este no le va a dar una piedra para comer, sino por el contrario le dará todo lo bueno que él tenga. Así nos quiso decir Jesús que si nosotros que somos humanos imperfectos damos lo mejor a nuestros hijos, nuestro padre celestial con nuestra oración no nos abandona nunca.



Año litúrgico


Muchos no saben qué celebramos y en qué consiste el año litúrgico. El año litúrgico no comienza como el año corriente de nuestra era. Es diferente, pues durante un año, de forma reducida, celebramos la vida, milagros y doctrina que Jesús nos enseñó. Consta de varios ciclos.

Primer ciclo: adviento.

El año litúrgico comienza en noviembre con el adviento. Consiste en la anunciación a María cuando el ángel se le apareció y en nombre de Dios le dijo "Dios te salve María. Has hallado gracia ante los ojos de Dios y vas a concebir un hijo que es hijo del altísimo: el Mesías prometido". La virgen, que era una jovencita hermosa, sencilla y buena, se quedó turbada. Y el ángel le dijo "no temas, María". Y entonces ella contestó:

-Hágase en mí según tu palabra.

Y en ese mismo instante comenzó nuestra redención. Durante estos meses que nos pone la Iglesia de adviento es el tiempo que tenemos los cristianos para prepararnos para recibir a Jesús.

Segundo ciclo: ciclo de Navidad.

Este es el ciclo más alegre de todo el año, pues vemos con ternura y admiración cómo la Sagrada Familia, María y José, se encaminaba hacia Belén para cumplir con el mandato del Rey Herodes de empadronarse. Y allí llegó el momento del alumbramiento. Y sin encontrar posada ni nadie que los cobijara se metieron en un establo con el calor de los animales. Y allí el hijo de Dios, el Mesías, vino al mundo. ¡Qué lección de humildad nos dio Jesús hasta en el momento de su nacimiento!

Tercer ciclo: epifanía.

La epifanía del señor es la adoración de los tres reyes magos venidos de oriente siguiendo una estrella. Ellos antepusieron todas las dificultades, penurias y sacrificios del viaje para saber a dónde les quería llevar esa estrella nueva que habían visto en el cielo. La estrella les guió hasta el portal de Belén, y allí ellos supieron reconocer que el recién nacido era el hijo de Dios, el Mesías, y entonces le ofrecieron sus presentes: oro, incienso y mirra.

Cuarto ciclo: cuaresma.

Jesús ya ha cumplido 30 años. Ya está listo para comenzar su vida pública y empezar a predicar su doctrina. Escogió a los doce apóstoles y los llevó con él durante los tres años que estuvo predicando y haciendo el bien por todas partes, hasta que ya a los 33 años los judíos lo crucificaron.

Quinto ciclo: pascua de resurrección.

Este es el ciclo más importante de todos, pues si Jesús no hubiera resucitado, todo se hubiera quedado con que había pasado un gran profeta por la Tierra haciendo el bien. Pero al resucitar de entre los muertos demostró que era el hijo de Dios.

Sexto ciclo: pentecostés.

En pentecostés celebramos la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y sobre todos nosotros. El espíritu de Dios se instaló en todos los que le seguían y fueron capaces con su gracia de predicar el evangelio por todos los rincones de la Tierra. Ellos fueron la semilla que fructificó a través de los tiempos.

Séptimo ciclo: tiempo ordinario.

Durante este tiempo celebramos todas las fiestas principales de la Iglesia y los domingos en la Santa Misa en el Evangelio nos enseñan todas las parábolas y milagros de Jesús.



Amigos, aprovechemos todas las oportunidades que nos da la vida y sepamos aprender de las enseñanzas que Jesús nos dio. Con todo mi cariño, Lali Maíz.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Recuerdos de los 30 días que he pasado en el hospital.


Queridos amigos internautas:

Os habrá extrañado que haya pasado tanto tiempo sin que os escribiera, pero es que he estado gravemente enferma sufriendo una cardiopatía y una insuficiencia en el riñón. Ha sido un tiempo difícil para mí. Pero no por ello he dejado de rezar por vosotros y por todas las intenciones de los que formamos este blog de oración, y os prometo que mientras me quede un hálito de vida seguiré rezando por todos vosotros.

Durante este tiempo de problemas y enfermedad y de sucederme cosas desagradables me he dado cuenta que de todo lo malo se saca una buena experiencia, pues me he dado cuenta del cariño con que me han tratado mi marido y mis hijos y todos los que me aprecian. Ellos se turnaban para darme de comer y acompañarme, pues yo sola no podía. He sentido la misericordia de Dios durante estos días en la sonrisa de una enfermera o en el trato amable del médico o simplemente en la limpiadora que venía a hacernos las camas. Todos entraban con una sonrisa animándonos y dándonos alegría, siempre de broma para levantar nuestro ánimo, y luego a media mañana todos los días venía el capellán del hospital y me traía la Sagrada Comunión.

Amigos, cuando estamos sanos y no hay problemas y pasamos por delante de un hospital no nos damos cuenta que allí dentro hay un mundo que sufre y que lucha por vivir. Todos colaboran de distinta manera, pero todo esto hace que se cree un gran ambiente de solidaridad entre personas que no se conocen para ayudarnos unos a otros y hacer la estancia en el hospital más agradable.

Como sabéis en cada habitación hay dos enfermos, y ahí se produce un milagro, que entre dos familias que no se conocen de nada llega a crearse un cariño y una ayuda mutua entre los enfermos y los acompañantes. Todos quieren colaborar para el bienestar del prójimo y parece que las cuatro paredes de la habitación se estrechan dándonos un fuerte abrazo.

Yo he tenido la suerte durante este mes de tener a varias compañeras que han sido excepcionales. La primera, Rosy, una chica joven casada con dos niños, tan alegre y positiva que me ayudó tantísimo en animarme. Ella era la alegría de la habitación, todo le gustaba, todo le parecía bien, en una palabra: era un modelo.

La segunda compañera, María del Valle, llegó con una fiebre grandísima y le costó mucho sacrificio ponerse buena, pero al final lo consiguió con la ayuda de todos. Me encantó su manera de ser y la de su familia, tan educados y tan agradables que en muchos momentos de debilidad y de tristeza me animaban para que no llorase y me decían que me pondría buena. En recuerdo de ella voy a poneros la historia de Nuestra Señora del Valle.

Y la tercera, Carmen, es la que menos tiempo ha estado conmigo, pues a las dos nos dieron de alta prácticamente juntas. Fue también muy agradable y cariñosa.

¡Qué voy a contar de Carmen la ATS, o de Félix, que siempre venían con el problema que tenía con las vías animándome! Solamente puedo dar las gracias a todas las personas que de una manera u otra me han socorrido o ayudado durante este tiempo.

Ahora ya estoy en mi casa. Todavía estoy débil y sigo en tratamiento, pero voy a intentar esforzarme al máximo para cada día trabajar con mis piernas para sentirme un poquito mejor, pues ahora me toca a mí devolver todo el cariño y el amor que me han dado mis hijos, mi marido y todos los que me rodean.

Os voy a poner la historia de la Virgen del Valle, que es muy famosa en España y en Argentina, y procuraré dentro de 15 días escribiros otra vez.


"En España

La advocación de Nuestra Señora del Valle es común en España, existiendo imágenes y ermitas en lugares como: Jerez de la Frontera, Sevilla, Toledo, Saldaña (Palencia), Mota del Cuervo (Cuenca), Llamas de Cabrera (León), Utrilla y Muriel de la Fuente (Soria), Cenicero (La Rioja), Vera (Almería), etc.

Alcalá del Valle

Patrona de la localidad de Alcalá del Valle. Venerada en la iglesia dedicada a la Virgen del Valle. Se celebra una romería en su honor el 1 de mayo, cuando la Virgen es trasladada en carreta tirada por bueyes y acompañada por todo el pueblo al convento de Caños Santos. Se celebra la festividad de la Virgen del Valle el 8 de septiembre en la que la patrona procesiona por las calles de la localidad habiéndosele dedicado una novena en los días previos.

Cenicero (La Rioja)

La ermita de la Virgen del Valle, situada en el centro de la localidad, es un edificio barroco del siglo XVIII, compuesto por una sola nave de tres tramos, capillas entre los contrafuertes y tiene un crucero cubierto de bóveda octogonal. La portada se sitúa a los pies y sobre ella una espadaña con tres vanos para campanas. Su parte más antigua es el presbiterio, construido en el Siglo XVI, cuando el edificio era casi cúbico, con contrafuertes en las esquinas, hasta que dos siglos más tarde fue reformado y ampliado. En el interior destacan dos bellos retablos del siglo XVIII dedicados a san Antón y san Isidro, así como el retablo central, con la imagen tallada de la Vírgen del Valle del siglo XIII, patrona de esta ciudad, a la que los ciudadanos de esta localidad profesan especial devoción.

Écija

La advocación de la Virgen del Valle es venerada en Écija (Sevilla), donde es patrona de la ciudad, debido a que la ciudad de Écija se encuentra situada en un valle. Se coronó canónicamente en una ceremonia por el arzobispo Carlos Amigo Vallejo, en 1999.

En Argentina

Catamarca

Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle (Catamarca, Argentina).

Según las creencias de los fieles católicos, la aparición de la venerada imagen de la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora del Valle, tuvo lugar entre 1618 y 1620 en una gruta de Choya, Departamento Capital de la provincia de Catamarca, en el noroeste argentino. El pueblo de Choya al que se hace mención en los antiguos documentos estaba situado a 1 km del actual homónimo. Formaban la población de Choya españoles encomenderos y pueblos originarios en su gran mayoría cristianos. Vivían de la labranza y del pastoreo. Un originario de los encomendados al servicio de Don Manuel de Salazar, un día percibió voces. Eran indiecitas que caminaban recelosas, temiendo que alguien las sorprendiera. Llevaban lámparas y flores de la montaña. Como era de noche regresó a los ranchos de Choya. A la mañana siguiente regresó al paraje, y dio con las huellas y encontró un sendero que, se veía, era muy transitado. Caminó 5 km, remontando la quebrada cuando a unos 7 m de altura apareció un nicho de piedra bien disimulado. Al fin del nicho había rústicos asientos y restos de fogones, e incluso huellas de danzas. Trepó al nicho y al fondo encontró una imagen de la Virgen María. Era pequeñita, muy limpia, de rostro moreno y manos juntas. Después de varios meses y de estar seguro de su descubrimiento, le cuenta todo a su amo. Le dice que la veneraban, que estaba allí entre las piedras, que era morenita como los indios y que por eso la querían y que él también había aprendido a quererla.

Catedral de la diócesis de Añatuya, dedicada a Nuestra Señora del Valle.

La Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle se encuentra en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, ciudad capital de la provincia de Catamarca. Las festividades de la Virgen del Valle se realizan el 8 de diciembre de cada año, en coincidencia con el día de la Inmaculada Concepción de María, y 15 días después de Pascuas. Ambas festividades convocan a miles de fieles marianos, cuyo fervor religioso los incita a realizar peregrinaciones hasta la ciudad de Catamarca desde otras ciudades y provincias del país, muchas veces a caballo o a pie.

Las procesiones en su honor son las más multitudinarias del Norte Argentino, razón por la cual, bajo la Presidencia de Perón, la Virgen fue declarada Patrona Nacional del Turismo."


Amigos, no dejemos nunca de confiar en la Divina Providencia y en su misericordia, y hagamos el firme propósito de rezar todos los días aunque sólo sea un padrenuestro y un avemaría por tantos enfermos y tanto personal sanitario que alivian nuestras enfermedades y dolores. Hasta dentro de 15 días si Dios quiere. Con cariño, Lali Maíz.

domingo, 24 de marzo de 2013

Semana Santa: Oración para visitar los Monumentos y Meditación sobre las siete palabras de Jesús.


Queridos amigos internautas, ya estamos en primavera. La naturaleza ha eclosionado, y en esta época del año se renueva como una bomba de formas y colores y nos muestra todo su esplendor. Desde las altas cumbres a los profundos valles y en los campos, todo se cubre de verde hierba y dentro de ella nacen miles de flores silvestres de distintos colores. Los árboles se visten de tiernas hojas verdes cubriendo todas sus ramas y en ellas anidan las aves.

Y en medio de esta maravilla de días claros y luminosos, llega la Semana Santa. Siempre en primavera. Semana grande, semana de pasión, semana de recogimiento y de oración, de sufrimiento y al final en la madrugada del sábado al domingo, nos llenamos de alegría al celebrar con júbilo la pascua de resurrección.

Durante estos días en casi todos los pueblos y ciudades, cuando la luz del día se va oscureciendo y las sombras de la noche se tragan la claridad, entonces salen las imágenes que representan a la pasión de Cristo de sus templos, para que hagan su estación de penitencia por todas las calles y plazas. ¡Qué emocionante es encontrarte de frente con la imagen de Jesús o de María! , ¡Cuánto silencio y recogimiento se produce en medio del gentío! , ¡Cuántas oraciones en silencio se elevan al cielo! , cuántas peticiones ocultas y cuántas frases de perdón formulamos interiormente cuando nos encontramos con el nazareno o con el crucificado. El olor a flores, incienso y cera, hacen un perfume especial que todo lo envuelve, creando un ambiente mágico. Cuando yo tenía 10 o 12 años, recuerdo que en Semana Santa en mi pueblo todo invitaba a la oración. La gente no cantaba en sus casas, no se ponía música, y la radio (pues la tele no existía) solo se ponía a la hora de las noticias. Los cines y teatros cerraban sus puertas el Jueves y Viernes Santo para respetar la muerte de Jesús. Todos estábamos de duelo acompañando a la Virgen en su pena al haber perdido a su hijo. Ahora ella se estaría acordando de las palabras que le dijo el sacerdote Simeón al presentarlo en el templo que una espada de dolor atravesaría su corazón.


Jueves Santo

Ahora recuerdo las palabras que me decía mi suegra Dorotea que cuando ella era joven en Málaga, cuando terminaban los oficios, en las iglesias se hacían los monumentos, las jóvenes iban vestidas de negro y con la peineta y mantilla española, e iban recorriendo por las iglesias de la ciudad todos los monumentos para rezar. Amigos en el libro de oraciones de mi abuela, he encontrado las 7 oraciones que se rezaban en cada uno de los monumentos por si os gustan y las queréis rezar.

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Viernes santo

Yo recuerdo que entonces se cubrían las imágenes con unos paños morados, se quitaban las flores de los altares y las campanas de los campanarios enmudecían. Hasta los monaguillos en los santos oficios en lugar de la campanilla usaban una carraca. Con esto todo invitaba a la oración y la meditación. He creído oportuno poneros la meditación de las 7 palabras que dijo Jesús desde la cruz unos momentos antes de morir a su madre y discípulos y los pocos que le acompañaban.

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Ya por ultimo llega el domingo de resurrección, día feliz en el que nos sentimos todos purificados y celebramos con alegría e ilusión su triunfante resurrección.

 Esta Semana Santa, tenemos la gran suerte que es la primera que celebramos con nuestro nuevo Papa Francisco I que ha traído a la iglesia un aire fresco de sencillez y de fraternidad que se extiende desde el vaticano a todos los confines de la tierra. Recemos por el como él nos ha pedido para que pueda realizar todos sus proyectos.

Con cariño Lali.

jueves, 7 de marzo de 2013

El adiós a Su Santidad Benedicto XVI.


Ya faltan pocos días para que comience la Semana Santa y ahora ha llegado el momento de que nos paremos a pensar y hacer un buen examen de conciencia para ver si todas aquellas promesas que habíamos hecho durante el tiempo de la cuaresma las hemos cumplido. Si es así, sentiremos una gran alegría y paz. Pero si al contrario hemos cumplido sólo alguna o en el último caso ninguna, no nos desanimemos, pues estamos aún a tiempo, quedan días para hacer el esfuerzo final, y sobre todo para sentir arrepentimiento y ganas de comenzar una nueva vida. Pongámonos delante de Jesús crucificado y pidámosle con humildad que derrame su gracia sobre nosotros y nos ayude a poder vencer todas nuestras tentaciones.

En estos días hemos asistido a la despedida de su santidad el Papa Benedicto XVI. ¡Qué gran ejemplo nos ha dado durante su pontificado! Pero especialmente durante estos últimos días de su ministerio Petrino con qué sencillez, santidad y humildad se ha ido despidiendo de cada uno de nosotros haciéndonos llegar con sus palabras sus últimos mensajes de amor a la Iglesia, de amor hacia los demás, de que seamos agradecidos por todos aquellos que nos ayudan y haciéndonos algunas recomendaciones tales como que no tengamos miedo de seguir a Jesús, que sintamos la alegría en nuestra alma de ser cristianos y que no la ocultemos a los demás, sino por el contrario que sepamos compartirla. Y luego su gran recomendación ha sido la oración, que recemos, que pidamos a Dios por todos y por cada uno de nosotros, por nuestros problemas y por el bien en general.

Ha pasado su Santidad durante su pontificado en la Iglesia como una persona humilde, sencilla y afable, cercana a todos, sin darse importancia teniendo una mente privilegiada. Durante estos días le hemos visto sorprendido de tantas muestras de cariño como le hemos demostrado los cristianos, pero no le hemos visto derramar una lágrima, y eso demuestra con la serenidad y la sencillez que ha aceptado que el paso que ha dado de renunciar a su pontificado es lo que Dios esperaba de él en este momento. Él dijo “no me voy a descansar y a hacer lo que me dé la gana, sino por el contrario a dedicarme a la oración y a escribir”. Él no se va a desentender de la Iglesia, pero desde su retiro él será la luz que nos ilumine y nos acompañe a todos. Ya en Castelgandolfo cuando había sido trasladado en el helicóptero y se asomó por última vez desde el balcón de su residencia para dar las gracias y bendecirnos a los allí presentes y a los que lo seguíamos por televisión dijo una frase que se me ha clavado en el corazón: que él ahora era un peregrino que comenzaba a caminar el último tramo de su vida. ¡Qué grandeza! ¡Qué significado tan profundo encierran estas palabras! Si pensáramos lo que él ha dicho, los que ya somos mayores y los jóvenes, pues nadie sabe el camino que nos queda por recorrer, debíamos ser conscientes en peregrinar por esta tierra para prepararnos a alcanzar la gloria cuando llegue nuestra hora.


Parábola de la higuera

El domingo pasado en la misa en el evangelio tocó la parábola de la higuera, y es muy significativa. Dice así:

Jesús les puso a sus discípulos esta parábola. Había un hombre que tenía unas viñas, y en medio de ellas había sembrado una higuera. Al pasar unos años la higuera creció, se hizo grande y frondosa, pero no daba frutos, y el dueño de la viña iba todos los años a recoger los higos de la higuera, y se encontraba que sólo había hojas. Entonces le dijo a su capataz:

-Mira, coge un hacha y corta esta higuera, que estoy cansado de esperar que dé frutos y está ocupando un sitio que puede ser ocupado por otra planta.

Al capataz le dio lástima y le dijo al dueño:

-Amo, espere un año más. Voy a cavar a su alrededor, voy a abonarla con estiércol a ver si así da frutos.

Y el amo consintió y le dijo:

-Un año de plazo doy. Si en un año no da lo que se espera de ella, será arrancada.


¿Esta parábola qué significa? Nosotros, las personas, representamos a la higuera, estamos cada uno en el sitio que nos corresponde. Y todos, por poco que sea, tenemos que dar frutos. Si no lo hacemos nos vemos como la higuera, que la querían arrancar de la huerta. Pero el capataz simboliza a los sacerdotes y a las buenas personas que durante nuestra vida nos ayudan y nos reconducen y por eso labran la tierra a nuestro alrededor y somos fertilizados con la palabra de Dios. Si con todas estas cosas que Dios pone a nuestro alcance no somos capaces de hacer el bien a los demás y dar el fruto que se espera de nosotros, no somos dignos de estar ocupando este lugar en la Tierra.


Oración a San Antonio para recuperar las cosas perdidas

El otro día le dije a Marisa, una joven que tengo en mi casa que me ayuda y me cuida, que cogiese el libro de oraciones antiguo que era de mi abuela para que me buscara en el índice una oración a San Antonio de Padua, pues no sabía si estaría en el libro. Y cuál fue mi sorpresa que encontramos la oración que mi abuela y mi padre siempre rezaban cuando se perdía algo de importancia y no se podía encontrar. Le llamábamos y le decíamos:

-Papá, reza el responso a San Antonio, que todos nos ponemos a buscar lo que se ha perdido.

Y él comenzaba a rezar la oración, a rezar un padrenuestro y un avemaría y echaba en el cepillo de la iglesia una pequeña limosna. Y aunque no os lo creáis siempre aparecía lo que buscábamos. Por eso al encontrar la oración he querido compartirla con todos vosotros, para que la recéis con la misma fe que lo hacían ellos. Aquí a continuación os la pongo:

Si buscas milagros, mira
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huídos,
leprosos y enfermos sanos.

El mar sosiega su ira,
redímense encarcelados,
miembros y bienes perdidos
recobran mozos y ancianos.

El peligro se retira,
los pobres van remediados;
cuéntenlo los socorridos,
díganlo los paduanos.

El mar sosiega su ira, etc.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo,
Gloria al Espíritu Santo...

El mar sosiega su ira, etc.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos. Amén.


Amigos, espero que Dios nos bendiga, nos dé salud, alegría y paz y que celebremos con fervor los misterios de la Semana Santa. Hasta la próxima vez. Con cariño: Laly.

jueves, 21 de febrero de 2013

La tristeza.


Queridos amigos,

he tardado en escribiros porque he estado un poco malilla, pero ya me encuentro un poquito más restablecida. Hoy quiero que meditemos sobre la tristeza.

La tristeza es un sentimiento, un estado de ánimo, que se apodera de nosotros poco a poco y nos va haciendo cada vez más infelices. ¿Qué nos produce el estar tristes? ¿Cuáles son las causas?

Las causas son muchísimas. Tantas y variadas como gotas de lluvia o arenas de la playa. Pero he pensado en resumir en algunos grandes grupos las más comunes. Tales son como el sentirnos que hemos aparcado a Dios de nuestra vida y eso nos va haciendo cada vez más infelices. Otras causas son la soledad, la enfermedad, la vejez, el sentirnos abandonados y ver que todas las cosas por las que hemos luchado en nuestra vida no salen como nosotros habíamos pensado. Eso nos hace que nos sintamos fracasados y derrotados. Yo pienso que se me figura la tristeza como un pozo profundo y oscuro al que vamos cayendo paulatinamente sin darnos casi cuenta hasta que tocamos el fondo. Y entonces, si miramos hacia arriba vemos que el brocal del pozo se ha convertido en un círculo tan pequeño que apenas entra la luz, y pensamos “¿cómo puedo salir de aquí? ¿qué tengo que hacer para vencer este estado de ánimo?”. Imaginemos que del brocal del pozo de pronto descienden una escalera que llega hasta nuestros pies. La vemos tan alta y tan difícil de subir, pero tomamos la decisión de subir el primer peldaño. Ese es el más difícil, el saber reaccionar y poner nuestro empeño en vencerla. Y así, con esfuerzo y sin darnos cuenta, vamos subiendo con trabajo peldaño a peldaño hasta que de pronto un rayo de sol nos baña la cara y la luz radiante del día nos envuelve. Miramos hacia arriba y ya el pequeño agujero se ha convertido en un círculo grande y esperanzador. Sin darnos cuenta introducimos la mano en nuestro bolsillo y nos encontramos con un pequeño crucifijo, lo apretamos entre nuestros dedos y como por arte de magia este crucifijo se hace grande y está al lado del pozo. Cuando llegamos hasta arriba vemos a Jesús con la cabeza reclinada sobre sus hombros y mirándonos fijamente se sonríe, y sentimos en nuestro corazón que nos habla y nos dice: “no tengáis miedo, ¿no veis mis brazos abiertos? Aquí os espero para abrazaros, consolaros y protegeros. Mirad, vamos a hacer un trato: poned a mis pies todos vuestros pesares, todas vuestras frustraciones y todo vuestro sufrimiento, y dejad que yo os consuele”. En ese momento sentiremos una gran paz en nuestro corazón y unas ganas infinitas de vivir y de disfrutar de la vida.


La purificación de la virgen y la presentación del niño en el templo.

El mes de febrero. Este es el mes más corto del año, pero no por eso menos importante, pues su santoral está lleno de grandes santos y de dos importantes fiestas de la virgen. En él celebramos la festividad de Fray Leopoldo de Alpandeire, gran santo, humilde y dedicado toda su vida a postular por las calles de Granada pidiendo limosna y atendiendo a todos los pobres y enfermos, y siempre terminaba la conversación cuando hablaba con alguno de ellos diciéndoles: “rezad tres avemarías a la Virgen María”, pues era un santo muy mariano.

También celebramos en este mes la festividad de la Virgen de Lourdes, cuando se le apareció a Bernadette Soubirous en 1858 en una gruta, y allí hablaba con la niña y le decía que rezara el rosario por la conversión de los pecadores. Al principio nadie la creía, pero después de mucho sufrimiento y grandes milagros que hizo allí la virgen empezaron todos a darse cuenta del milagro que allí se producía. Y desde entonces son multitud de peregrinos y enfermos los que acuden a bañarse en las aguas del río que Bernadette desubrió a través de la Virgen.

Otra de las grandes fiestas del mes de febrero es la purificación de la Virgen María y la presentación del niño Jesús en el templo. Esta fiesta de gran importancia para la iglesia se celebra el día 2, y coloquialmente se la denomina la candelaria, fiesta de candelas y de luz, de gran significado religioso. Las candelas, el fuego que todo lo purifica, y la luz, que representa a Jesús iluminando el mundo.

Siguiendo la tradición de Moisés de que todo varón primogénito fuese presentado en el Templo, aquella mañana muy temprano la sagrada familia se dirigió hacia él. San José en una de sus manos llevaba una pequeña jaula con dos tórtolas para ofrecerlas en el templo, y en la otra mano un cirio encendido. Y María, la santísima madre de Dios, con su manto cubriéndole su cabeza, hombros y cuerpo, arropaba al niño Jesús contra su corazón. Y así felices entraron en el Templo. Pero en la puerta, en las escalinatas se encontraron con un anciano sacerdote llamado Simeón. Y al verlos subir dirigió su mirada al cielo e hizo la siguiente oración: “Dios mío, ya puedes disponer de la vida de tu siervo, pues me has concedido la gracia de ver a tu hijo, el Mesías”.

Y dirigiéndose a María le dijo: “una espada de dolor atravesará tu corazón”. Con estas palabras le pronosticó a la virgen el sufrimiento que padecería por su hijo.

Otra de las grandes fiestas de la Iglesia es el miércoles de ceniza, día en que comienza la cuaresma. En ese día el sacerdote al hacernos una cruz con los óleos mezclados con las cenizas en nuestra cabeza nos anima y nos dice: “arrepentíos y convertíos”. O también: “polvo eres, polvo serás y en polvo te convertirás”.

Este espacio de tiempo de la cuaresma, como su nombre indica, son los cuarenta días anteriores a la festividad de la pascua de resurrección. Aquí conmemoramos los cuarenta días que estuvo Jesús en el desierto ayunando antes de comenzar la pasión. Allí fue tentado tres veces por el maligno. La primera diciéndole que convirtiera las piedras en pan, pues Jesús sentía hambre. La segunda llevándolo a lo alto de un monte y ofreciéndole todos los reinos y riquezas de la tierra si le adoraba. Y la última le subió al alero del Templo y le dijo “tírate, que tus ángeles te cogerán y tus pies no tocarán el suelo”. Entonces Jesús le contestó: “apártate, satanás, que sólo a tu Dios servirás”. Con estas tres tentaciones nos quiso dar ánimo Jesús para que con su ayuda seamos capaces de vencerlas.

En este mes se ha producido un hecho histórico, pues hemos conocido la renuncia del Santo Padre Benedicto XVI a la silla de San Pedro al no verse capacitado por motivos de salud y no tener fuerzas suficientes para cumplir perfectamente su ministerio.

Cuánto sufrimiento, cuánta angustia, cuántos ratos de oración de día y de noche habrá sentido el Santo Padre hasta tomar esta decisión. En su soledad a mí se me representa a Jesús en la oración en el huerto, cuando estaba solo de rodillas rezando a su padre Dios diciéndole: “Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz”. Pero luego decía: “Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Todos los motivos que el Papa haya tenido para tomar esta decisión sólo Dios y él lo saben. Ahora la gente dice que se están cumpliendo las profecías de San Malaquíaas, pero nosotros los cristianos, que tenemos fe, sabemos que cuando él ha tomado esa decisión, es la correcta. Y lo que tenemos que hacer es rezar para que alcance la paz y sepan los cardenales elegir al Papa que más convenga en este momento para la Iglesia.

Amigos, hagamos que esta cuaresma sea la cuaresma de nuestra vida. Que intentemos quitarnos todas nuestras faltas y corregir nuestros errores para celebrar con gozo y alegría la Pascua de Resurrección. Hasta la próxima vez, con todo cariño: Laly Maíz.