martes, 29 de octubre de 2013

Proclamación de fe


Queridos amigos internautas:

Hoy os quiero hablar de la fe. ¿Cómo se escribe la palabra "fe"'? La palabra "fe" es tan pequeña que sólo consta de dos letras, la "f" y la "e". Pero además tiene un acento en la "e" que le da fuerza y rotundidad al pronunciarla. Pero aun siendo tan pequeña su significado es tan grande que en él se basa la doctrina cristiana. Es la piedra filosofal de nuestra religión.

SS Benedicto XVI hace un año, del 2012 al 2013, proclamó el año de la fe. Ya faltan pocas semanas para que se finalice este año. ¿Qué quería SS al proclamar este año de fe? Yo, con mi humilde inteligencia, pienso que él nos daba un toque de atención para que reflexionáramos especialmente durante un año sobre cómo tenemos cada uno de nosotros nuestra fe. Poco a poco, la humanidad y también algunos cristianos se están dejando arrastrar por el materialismo y el ateísmo, y se están perdiendo los valores cristianos.

Jesús, a lo largo de su vida, dio muestras en sus enseñanzas del tipo de fe que teníamos que tener, y siempre les decía a los apóstoles:

-Si tuvieseis verdadera fe, si vuestra fe fuera inquebrantable, diríais a esa zarza: "arráncate de la tierra y siémbrate en el fondo del mar," y ella lo haría. O al pico de alguna alta montaña: "aplánate", y se aplanaría.

Os voy a poner dos ejemplos de los muchos que podría escoger para que veáis la falta de fe de algunos apóstoles. Estaba Jesús con sus discípulos en una barca en el mar de galilea y se quedó dormido mientras pescaban sus discípulos. De pronto se levantó una gran galerna y el viento rugía con tal fuerza que la barca parecía que iba a zozobrar. Horrorizados, los discípulos despertaron a Jesús diciéndole: "Maestro, despiértate que perecemos". A lo que contestó Jesús: "hombres de poca fe", y poniéndose de pie se dirigió a la tempestad diciendo: "calmaos, que yo os lo mando". Y al instante el mar se quedó en calma.

Entonces Jesús saltó de la barca al agua y empezó a andar sobre ella hacia la orilla. Al ver esto San Pedro hizo lo mismo y dio dos o tres pasos sobre el agua, pero al darse cuenta de que estaba andando sobre ella el pánico le atemorizó y empezó a hundirse. Entonces Jesús le cogió de la mano y se lo llevó con él sobre las aguas hasta la orilla.

Otro ejemplo fue después de Jesús haber resucitado tras la crucifixión. Se presentó en medio de los discípulos, que estaban reunidos en el cenáculo con las puertas y las ventanas cerradas y les dijo: "paz y bien". Cuando llegó Tomás, que no estaba cuando se apareció Jesús, y ellos le contaron lo que había sucedido, no lo creyó, y dijo: "mientras yo no meta mi dedo en la herida de los clavos de sus manos y sus pies o introduzca mi mano en su costado, no lo creeré".

Al domingo siguiente estaban otra vez los doce apóstoles reunidos en el cenáculo cuando de nuevo se volvió a aparecer Jesús, y dirigiéndose a Tomás le dijo: "ven, Tomás. Introduce tu dedo en mis heridas y tu mano en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente". Avergonzado, Tomás contestó: "Señor mío y Dios mío", y Jesús respondió: "porque has visto has creído. Bienaventurados los que sin ver creyeren".

¿Qué es tener fe? Tener fe es creer en todo lo que no vemos y en las promesas que Jesús nos hizo: tener fe es creer en un solo Dios que es trino. Tener fe es creer que Jesús nació de la Inmaculada Virgen Maria por la Gracia del Espíritu Santo y que ella se conservó inmaculada antes del parto, en el parto y después del parto. Tener fe es creer que Jesús después de ser crucificado y sepultado al tercer día resucitó de entre los muertos. Tener fe es esperar que después de nuestra muerte resucitaremos con Cristo para la vida eterna. Tener fe es creer en las palabras de las Sagradas Escrituras.

Pero, ¿cómo conseguimos la fe? ¿Qué hacemos para lograrla? La fe es un don divino que Dios nos da pero nosotros tenemos que trabajarla para conseguirla. No es como en los cuentos infantiles que viene el hada con la varita mágica y toma una rana y la convierte en un apuesto príncipe. Para conseguir la fe tenemos que ponernos de rodillas delante del sagrario y rezar diciendo: "padre mío, no soy digna de dirigirme a ti, pero confío en tu bondad infinita y en tu misericordia para que me concedas la gracia de amarte, respetarte y creer en ti". Esta oración, pidiéndola con humildad y sencillez muchas veces, al final consigue que la fe llegue a tu alma y una paz te inunde.

 Hace pocos días hemos sido unos privilegiados al haber sido testigos de la beatificación de quinientos veintidós mártires españoles, compatriotas nuestros que murieron por no renunciar a la fe y a Jesús: eran obispos, sacerdotes, monjas, seminaristas y seglares. Esto sucedió en los años difíciles anteriores a la guerra del 36, cuando quemaban iglesias y mataban a tantos inocentes que no habían hecho nada más que el bien a todo el mundo. SS el Papa Francisco, después de muchos años de investigaciones y de comprobaciones, a estos santos mártires los proclamó beatos. Al acto acudieron muchos familiares de los mártires. La mañana se llenó de luz, alegría y gracia al sentir que todos estos mártires habían muerto perdonando a sus verdugos.

¡Cuántos ejemplos tenemos para apoyarnos en ellos! Recémosles y pidámosles favores por la gloria de su martirio.

Antes de despedirme os pongo una oración que he encontrado en internet y que ilustra perfectamente aquello de lo que os hablo hoy:


Oh Jesús Redentor, autor y consumador de nuestra fe, te suplicamos desde lo profundo de nuestro corazón contrito y humillado no permita que se extinga la hermosa luz de nuestra fe. Acuérdate de tus antiguas misericordias; mira compasivo la viña que tú mismo plantaste con tu diestra, que ha sido regada con la sangre de miles y miles de mártires, con las lágrimas de generosos penitentes y las fatigas de celosos apóstoles y fecunda oración de tantos cristianos fieles. 
Nos aflijan las enfermedades, nos consuman los disgustos, nos afecten los infortunios, pero que no nos falte la fe; porque ricos con este don precioso, soportaremos con gusto todo dolor y nada podrá alterar nuestra felicidad. Por el contrario, sin la gracia de la fe, nuestra desventura no tendría límites. 
Oh Jesús, autor y consumador de nuestra fe, consérvanos dentro de la nave de Pedro, fieles a su sucesor, para que se construya la unidad de la Iglesia, se promueva su santidad y se dilate en bien de todos los pueblos. Concédenos la paz y la unidad. Confórtanos y consérvanos en tu santo servicio, para que por Ti y en Ti vivamos siempre. Amén.

(Esta oración está basada en Hebreos 12, 1-2.  san Clemente; la rezaba y la recomendaba. Es tomada de: Espiritualidad Redentorista, vol. 4, p. 293).
Indulgencia  - León XIII


Amigos, deseo de todo corazón que nunca perdamos la fe y todos los días recemos para conseguirla. Con todo mi cariño: Lali Maíz.

sábado, 5 de octubre de 2013

Parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro



Queridos amigos internautas:

el verano se nos ha ido con paso lento y cansino. Y ahora está llamando a nuestra vida el otoño que viene con paso firme y decidido.

Lejos quedan los días de calor que han servido para madurar frutas y hortalizas. El sol ha cambiado los tonos verdes de los campos de cereales por amarillos dorados. Ya ha sido la siega y la trilla, y en la era los montones de trigo esperan ser llevados al molino para ser convertidos en harina fina y blanca que luego servirá para amasar el pan que el sacerdote consagrará en la misa y se convertirá en el cuerpo de Cristo.

Ahora es tiempo de vendimia. Las avispas y las abejas revolotean haciendo mil y un bailes alrededor de las uva. Y los racimos multicolores cuelgan de las ramas de las parras y de las vides esperando que unas manos delicadas vayan recogiendo los preciados racimos para ser llevados al lagar y convertir la uva en el rico mosto, que luego al cabo de los meses se convierte en delicioso vino. El cual con la bendición del sacerdote en la Santa Misa se convertirá en la sangre de Cristo.

Amigos, ahora es el momento de que nos decidamos a cambiar. Pongámonos delante del sagrado corazón de Jesús y con un suave murmullo y alegría digámosle "¡Quiero cambiar de vida. Quiero entregarme a ti, Señor! Quiero ser el barro que tú moldees a tu capricho. Quiero pedirte perdón por mis faltas y pecados. Y quisiera conseguir ver tu rostro en mis semejantes y tratar a los demás como si tú estuvieras presente, con caridad y con amor, y sobre todo con alegría. Y cuando te necesitemos, porque somos humanos, y recemos para pedirte un favor, haz que seamos humildes y digamos: 'Señor, necesito tu ayuda, yo sola no puedo. Pero haz tú este favor cuando tú quieras, como tú quieras y donde tú quieras'. Y así poco a poco, de una manera tranquila y sin grandes aspavientos cumplamos tu santa voluntad.

Ahora estamos terminando el año litúrgico. Ya quedan pocos domingos del tiempo ordinario. Durante este período hemos leído y oído en la misa los santos evangelios y cómo Jesús de una manera sencilla fue explicando su doctrina y sus enseñanzas a los apóstoles, para que ellos después a través de los tiempos nos las transmitieran a nosotros. ¡Qué sabiduría la tuya, Señor. Cómo te serviste con ejemplos y parábolas para que los apóstoles y tus discípulos comprendieran la esencia de la doctrina que predicabas!

Hoy os voy a relatar una fábula que me parece muy hermosa, la del rico Epulón y el mendigo Lázaro.

Vivía en un pueblo un hombre muy muy rico que se vestía con grandes túnicas de seda y vistosos colores como el púrpura, que toda su vida la pasaba dándole satisfacciones a su cuerpo con fiestas y banquetes y nunca pensaba en los demás, solamente en él y en su satisfacción. También allí vivía un hombre llamado Lázaro que era el más pobre de todos los pobres. Su cuerpo cubierto de llagas lo lamían los perros y por vestido llevaba unos andrajosos harapos. Tenía tanta hambre que se sentaba en los escalones de la entrada de la casa del rico por si se caía algún trozo de pan de su mesa y le llegaba hasta él para poder alimentarse.

Pasó el tiempo y los dos se murieron. El rico que había sido tan malo fue llevado al infierno y al pobre Lázaro lo recogió Abraham y lo puso en su seno. Un día que Epulón miró hacia arriba tuvo una visión y vio a Lázaro lleno de gloria y entonces le dijo a Abraham:

-Padre Abraham, haz que Lázaro baje y moje sus dedos en agua y los pase por mis labios, pues el fuego me devora.

A lo que Abraham le contestó:

-Entre tú y nosotros hay un abismo tan grande que ni nosotros podemos bajar ni tú puedes subir. Tú tuviste en vida tu recompensa, ahora le toca a Lázaro.

Y él le contestó:

-Tengo muchos hermanos. Haz que Lázaro vaya a donde viven ellos y les diga cómo y dónde estoy para que se arrepientan y no acaben también aquí.

A lo que contestó Abraham:

-Allí tienen a los profetas y no les hacen caso. Cada cual en la vida tiene la decisión de vivirla como quiere.

¡Amigos, qué lección tan maravillosa nos da Jesús con esta parábola! Nos explica que cada uno de nosotros somos responsables de nuestra vida y según la utilicemos así después en la otra vida tendremos nuestra recompensa.



A la brevedad de la vida

Ha llegado a mis manos un antiguo poema a través de un amigo, y he pensado hoy que después de la parábola del mendigo Lázaro, Jesús nos habla de la brevedad de la vida. Os la transcribo y espero que os guste, pues a mí me emocionó.

"A la brevedad de la Vida"
El curso de los años repetido
gasta la edad con natural violencia
y el tardo amanecer de la prudencia
conoce el tiempo cuando lo ha perdido.
la mitad fue del sueño y del olvido
la mitad error o negligencia.
¡Más o de vivir dificultosa ciencia!
¿quién en toda una vida te ha sabido?
Duran los días, pero ¿quién percibe la duración
si es menos inconstante la intrepidez de nuestra fantasía?
oh ¿qué importa el durar si solo vive
el que sabe acertar aquel instante
Principio y siempre fin del eterno día?
Notad una invención jamás oída
que pinta el gran hombre en su diario.
Tan rara, tan ilustre y tan sabida
cual nunca se escribió en un calendario.
Haciéndole durar cuanto la vida
Con canto muy mejor que el del canario
y escribir tantas cosas y tan bellas
que todos tendrán bien que ver en ellas.
¿Quién como vos… cortó la pluma
para escribir en justo tantas cosas?
Ninguno (dirán muchos) lo presuman.
Pues nadie las pintó tan abundosas.
Cifrando tanta copia en breve suma
De cosas, de contento y provechosas
Causando en los mortales nueva gloria,
Por ver entre nosotros tal historia
Un corte dais, tan bién cortado
que nadie lo cortó con tal destreza
Cortando (sin cortar) habeis cortado
mil cosas de primor y gentileza.
Pues con las iniciales nos habéis dado
los llenos y girantes con fineza.
Sin otras maravillas que no cuento
que exceden al humano entendimiento.
"El sumario perpetuo.
De mi abuelo."
D.Juan Prieto Bernal.
"alias,… Morenita"

Amigos, no desfallezcamos nunca y sigamos rezando los unos por los otros para ayudarnos con nuestros problemas, y seamos capaces de cumplir con el primer mandamiento de la Ley de Dios: amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.

Con todo mi cariño y hasta la próxima, Lali Maíz.


viernes, 23 de agosto de 2013

Estado de nuestra alma


Queridos amigos internautas:

Después de mucho tiempo sin escribiros, pero no sin rezar por vosotros y por vuestras intenciones, hoy me decido a escribiros para que pensemos "En qué estado se encuentran nuestras almas".

El alma es el don más importante que Dios nos ha regalado desde el mismo momento de nuestra concepción. Hombres y mujeres hemos recibido un trocito del Espíritu de Dios en nuestra alma. Ella es la que nos hace inteligentes, buenos, alegres… es la que nos da la vida. Pero los hombres y mujeres no somos robots ni máquinas que funcionen perfectamente dentro de un engranaje, y hay veces que por desidia, por divertimento, por problemas y tristezas, dejamos nuestra alma aparcada en un rincón de nuestro cuerpo. Y durante este tiempo nos sentimos más secos y notamos que nos falta algo. Ese es el momento de reaccionar: tenemos que mirar a Dios, pedirle perdón y decirle con humildad (como hizo el hijo arrepentido con su padre en la parábola del hijo pródigo):

-Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. No soy digno de ser tu hijo, pero vuelvo arrepentido y trátame como al más humilde de tus siervos.

Y al oír estas palabras, el padre, conmovido, le abrazó y le perdonó.

Otra actitud que no podemos olvidar es la de seguir pidiendo. Nunca nos debemos cansar de pedirle a Dios para que nos ayude, nos proteja y nos ilumine para saber resolver todos los problemas que nos rodean y superar todas las tristezas de la vida. Con sencillez digámosle:

-Padre, no me abandones, ni abandones a los que yo quiero, y a tantas criaturas que necesitan de tu ayuda y de tu consuelo.

Y repitamos esta oración una y mil veces, y no nos cansemos. Como nos dijo Jesús en otra parábola, si un hijo le pide pan a su padre este no le va a dar una piedra para comer, sino por el contrario le dará todo lo bueno que él tenga. Así nos quiso decir Jesús que si nosotros que somos humanos imperfectos damos lo mejor a nuestros hijos, nuestro padre celestial con nuestra oración no nos abandona nunca.



Año litúrgico


Muchos no saben qué celebramos y en qué consiste el año litúrgico. El año litúrgico no comienza como el año corriente de nuestra era. Es diferente, pues durante un año, de forma reducida, celebramos la vida, milagros y doctrina que Jesús nos enseñó. Consta de varios ciclos.

Primer ciclo: adviento.

El año litúrgico comienza en noviembre con el adviento. Consiste en la anunciación a María cuando el ángel se le apareció y en nombre de Dios le dijo "Dios te salve María. Has hallado gracia ante los ojos de Dios y vas a concebir un hijo que es hijo del altísimo: el Mesías prometido". La virgen, que era una jovencita hermosa, sencilla y buena, se quedó turbada. Y el ángel le dijo "no temas, María". Y entonces ella contestó:

-Hágase en mí según tu palabra.

Y en ese mismo instante comenzó nuestra redención. Durante estos meses que nos pone la Iglesia de adviento es el tiempo que tenemos los cristianos para prepararnos para recibir a Jesús.

Segundo ciclo: ciclo de Navidad.

Este es el ciclo más alegre de todo el año, pues vemos con ternura y admiración cómo la Sagrada Familia, María y José, se encaminaba hacia Belén para cumplir con el mandato del Rey Herodes de empadronarse. Y allí llegó el momento del alumbramiento. Y sin encontrar posada ni nadie que los cobijara se metieron en un establo con el calor de los animales. Y allí el hijo de Dios, el Mesías, vino al mundo. ¡Qué lección de humildad nos dio Jesús hasta en el momento de su nacimiento!

Tercer ciclo: epifanía.

La epifanía del señor es la adoración de los tres reyes magos venidos de oriente siguiendo una estrella. Ellos antepusieron todas las dificultades, penurias y sacrificios del viaje para saber a dónde les quería llevar esa estrella nueva que habían visto en el cielo. La estrella les guió hasta el portal de Belén, y allí ellos supieron reconocer que el recién nacido era el hijo de Dios, el Mesías, y entonces le ofrecieron sus presentes: oro, incienso y mirra.

Cuarto ciclo: cuaresma.

Jesús ya ha cumplido 30 años. Ya está listo para comenzar su vida pública y empezar a predicar su doctrina. Escogió a los doce apóstoles y los llevó con él durante los tres años que estuvo predicando y haciendo el bien por todas partes, hasta que ya a los 33 años los judíos lo crucificaron.

Quinto ciclo: pascua de resurrección.

Este es el ciclo más importante de todos, pues si Jesús no hubiera resucitado, todo se hubiera quedado con que había pasado un gran profeta por la Tierra haciendo el bien. Pero al resucitar de entre los muertos demostró que era el hijo de Dios.

Sexto ciclo: pentecostés.

En pentecostés celebramos la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y sobre todos nosotros. El espíritu de Dios se instaló en todos los que le seguían y fueron capaces con su gracia de predicar el evangelio por todos los rincones de la Tierra. Ellos fueron la semilla que fructificó a través de los tiempos.

Séptimo ciclo: tiempo ordinario.

Durante este tiempo celebramos todas las fiestas principales de la Iglesia y los domingos en la Santa Misa en el Evangelio nos enseñan todas las parábolas y milagros de Jesús.



Amigos, aprovechemos todas las oportunidades que nos da la vida y sepamos aprender de las enseñanzas que Jesús nos dio. Con todo mi cariño, Lali Maíz.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Recuerdos de los 30 días que he pasado en el hospital.


Queridos amigos internautas:

Os habrá extrañado que haya pasado tanto tiempo sin que os escribiera, pero es que he estado gravemente enferma sufriendo una cardiopatía y una insuficiencia en el riñón. Ha sido un tiempo difícil para mí. Pero no por ello he dejado de rezar por vosotros y por todas las intenciones de los que formamos este blog de oración, y os prometo que mientras me quede un hálito de vida seguiré rezando por todos vosotros.

Durante este tiempo de problemas y enfermedad y de sucederme cosas desagradables me he dado cuenta que de todo lo malo se saca una buena experiencia, pues me he dado cuenta del cariño con que me han tratado mi marido y mis hijos y todos los que me aprecian. Ellos se turnaban para darme de comer y acompañarme, pues yo sola no podía. He sentido la misericordia de Dios durante estos días en la sonrisa de una enfermera o en el trato amable del médico o simplemente en la limpiadora que venía a hacernos las camas. Todos entraban con una sonrisa animándonos y dándonos alegría, siempre de broma para levantar nuestro ánimo, y luego a media mañana todos los días venía el capellán del hospital y me traía la Sagrada Comunión.

Amigos, cuando estamos sanos y no hay problemas y pasamos por delante de un hospital no nos damos cuenta que allí dentro hay un mundo que sufre y que lucha por vivir. Todos colaboran de distinta manera, pero todo esto hace que se cree un gran ambiente de solidaridad entre personas que no se conocen para ayudarnos unos a otros y hacer la estancia en el hospital más agradable.

Como sabéis en cada habitación hay dos enfermos, y ahí se produce un milagro, que entre dos familias que no se conocen de nada llega a crearse un cariño y una ayuda mutua entre los enfermos y los acompañantes. Todos quieren colaborar para el bienestar del prójimo y parece que las cuatro paredes de la habitación se estrechan dándonos un fuerte abrazo.

Yo he tenido la suerte durante este mes de tener a varias compañeras que han sido excepcionales. La primera, Rosy, una chica joven casada con dos niños, tan alegre y positiva que me ayudó tantísimo en animarme. Ella era la alegría de la habitación, todo le gustaba, todo le parecía bien, en una palabra: era un modelo.

La segunda compañera, María del Valle, llegó con una fiebre grandísima y le costó mucho sacrificio ponerse buena, pero al final lo consiguió con la ayuda de todos. Me encantó su manera de ser y la de su familia, tan educados y tan agradables que en muchos momentos de debilidad y de tristeza me animaban para que no llorase y me decían que me pondría buena. En recuerdo de ella voy a poneros la historia de Nuestra Señora del Valle.

Y la tercera, Carmen, es la que menos tiempo ha estado conmigo, pues a las dos nos dieron de alta prácticamente juntas. Fue también muy agradable y cariñosa.

¡Qué voy a contar de Carmen la ATS, o de Félix, que siempre venían con el problema que tenía con las vías animándome! Solamente puedo dar las gracias a todas las personas que de una manera u otra me han socorrido o ayudado durante este tiempo.

Ahora ya estoy en mi casa. Todavía estoy débil y sigo en tratamiento, pero voy a intentar esforzarme al máximo para cada día trabajar con mis piernas para sentirme un poquito mejor, pues ahora me toca a mí devolver todo el cariño y el amor que me han dado mis hijos, mi marido y todos los que me rodean.

Os voy a poner la historia de la Virgen del Valle, que es muy famosa en España y en Argentina, y procuraré dentro de 15 días escribiros otra vez.


"En España

La advocación de Nuestra Señora del Valle es común en España, existiendo imágenes y ermitas en lugares como: Jerez de la Frontera, Sevilla, Toledo, Saldaña (Palencia), Mota del Cuervo (Cuenca), Llamas de Cabrera (León), Utrilla y Muriel de la Fuente (Soria), Cenicero (La Rioja), Vera (Almería), etc.

Alcalá del Valle

Patrona de la localidad de Alcalá del Valle. Venerada en la iglesia dedicada a la Virgen del Valle. Se celebra una romería en su honor el 1 de mayo, cuando la Virgen es trasladada en carreta tirada por bueyes y acompañada por todo el pueblo al convento de Caños Santos. Se celebra la festividad de la Virgen del Valle el 8 de septiembre en la que la patrona procesiona por las calles de la localidad habiéndosele dedicado una novena en los días previos.

Cenicero (La Rioja)

La ermita de la Virgen del Valle, situada en el centro de la localidad, es un edificio barroco del siglo XVIII, compuesto por una sola nave de tres tramos, capillas entre los contrafuertes y tiene un crucero cubierto de bóveda octogonal. La portada se sitúa a los pies y sobre ella una espadaña con tres vanos para campanas. Su parte más antigua es el presbiterio, construido en el Siglo XVI, cuando el edificio era casi cúbico, con contrafuertes en las esquinas, hasta que dos siglos más tarde fue reformado y ampliado. En el interior destacan dos bellos retablos del siglo XVIII dedicados a san Antón y san Isidro, así como el retablo central, con la imagen tallada de la Vírgen del Valle del siglo XIII, patrona de esta ciudad, a la que los ciudadanos de esta localidad profesan especial devoción.

Écija

La advocación de la Virgen del Valle es venerada en Écija (Sevilla), donde es patrona de la ciudad, debido a que la ciudad de Écija se encuentra situada en un valle. Se coronó canónicamente en una ceremonia por el arzobispo Carlos Amigo Vallejo, en 1999.

En Argentina

Catamarca

Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle (Catamarca, Argentina).

Según las creencias de los fieles católicos, la aparición de la venerada imagen de la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora del Valle, tuvo lugar entre 1618 y 1620 en una gruta de Choya, Departamento Capital de la provincia de Catamarca, en el noroeste argentino. El pueblo de Choya al que se hace mención en los antiguos documentos estaba situado a 1 km del actual homónimo. Formaban la población de Choya españoles encomenderos y pueblos originarios en su gran mayoría cristianos. Vivían de la labranza y del pastoreo. Un originario de los encomendados al servicio de Don Manuel de Salazar, un día percibió voces. Eran indiecitas que caminaban recelosas, temiendo que alguien las sorprendiera. Llevaban lámparas y flores de la montaña. Como era de noche regresó a los ranchos de Choya. A la mañana siguiente regresó al paraje, y dio con las huellas y encontró un sendero que, se veía, era muy transitado. Caminó 5 km, remontando la quebrada cuando a unos 7 m de altura apareció un nicho de piedra bien disimulado. Al fin del nicho había rústicos asientos y restos de fogones, e incluso huellas de danzas. Trepó al nicho y al fondo encontró una imagen de la Virgen María. Era pequeñita, muy limpia, de rostro moreno y manos juntas. Después de varios meses y de estar seguro de su descubrimiento, le cuenta todo a su amo. Le dice que la veneraban, que estaba allí entre las piedras, que era morenita como los indios y que por eso la querían y que él también había aprendido a quererla.

Catedral de la diócesis de Añatuya, dedicada a Nuestra Señora del Valle.

La Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle se encuentra en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, ciudad capital de la provincia de Catamarca. Las festividades de la Virgen del Valle se realizan el 8 de diciembre de cada año, en coincidencia con el día de la Inmaculada Concepción de María, y 15 días después de Pascuas. Ambas festividades convocan a miles de fieles marianos, cuyo fervor religioso los incita a realizar peregrinaciones hasta la ciudad de Catamarca desde otras ciudades y provincias del país, muchas veces a caballo o a pie.

Las procesiones en su honor son las más multitudinarias del Norte Argentino, razón por la cual, bajo la Presidencia de Perón, la Virgen fue declarada Patrona Nacional del Turismo."


Amigos, no dejemos nunca de confiar en la Divina Providencia y en su misericordia, y hagamos el firme propósito de rezar todos los días aunque sólo sea un padrenuestro y un avemaría por tantos enfermos y tanto personal sanitario que alivian nuestras enfermedades y dolores. Hasta dentro de 15 días si Dios quiere. Con cariño, Lali Maíz.

domingo, 24 de marzo de 2013

Semana Santa: Oración para visitar los Monumentos y Meditación sobre las siete palabras de Jesús.


Queridos amigos internautas, ya estamos en primavera. La naturaleza ha eclosionado, y en esta época del año se renueva como una bomba de formas y colores y nos muestra todo su esplendor. Desde las altas cumbres a los profundos valles y en los campos, todo se cubre de verde hierba y dentro de ella nacen miles de flores silvestres de distintos colores. Los árboles se visten de tiernas hojas verdes cubriendo todas sus ramas y en ellas anidan las aves.

Y en medio de esta maravilla de días claros y luminosos, llega la Semana Santa. Siempre en primavera. Semana grande, semana de pasión, semana de recogimiento y de oración, de sufrimiento y al final en la madrugada del sábado al domingo, nos llenamos de alegría al celebrar con júbilo la pascua de resurrección.

Durante estos días en casi todos los pueblos y ciudades, cuando la luz del día se va oscureciendo y las sombras de la noche se tragan la claridad, entonces salen las imágenes que representan a la pasión de Cristo de sus templos, para que hagan su estación de penitencia por todas las calles y plazas. ¡Qué emocionante es encontrarte de frente con la imagen de Jesús o de María! , ¡Cuánto silencio y recogimiento se produce en medio del gentío! , ¡Cuántas oraciones en silencio se elevan al cielo! , cuántas peticiones ocultas y cuántas frases de perdón formulamos interiormente cuando nos encontramos con el nazareno o con el crucificado. El olor a flores, incienso y cera, hacen un perfume especial que todo lo envuelve, creando un ambiente mágico. Cuando yo tenía 10 o 12 años, recuerdo que en Semana Santa en mi pueblo todo invitaba a la oración. La gente no cantaba en sus casas, no se ponía música, y la radio (pues la tele no existía) solo se ponía a la hora de las noticias. Los cines y teatros cerraban sus puertas el Jueves y Viernes Santo para respetar la muerte de Jesús. Todos estábamos de duelo acompañando a la Virgen en su pena al haber perdido a su hijo. Ahora ella se estaría acordando de las palabras que le dijo el sacerdote Simeón al presentarlo en el templo que una espada de dolor atravesaría su corazón.


Jueves Santo

Ahora recuerdo las palabras que me decía mi suegra Dorotea que cuando ella era joven en Málaga, cuando terminaban los oficios, en las iglesias se hacían los monumentos, las jóvenes iban vestidas de negro y con la peineta y mantilla española, e iban recorriendo por las iglesias de la ciudad todos los monumentos para rezar. Amigos en el libro de oraciones de mi abuela, he encontrado las 7 oraciones que se rezaban en cada uno de los monumentos por si os gustan y las queréis rezar.

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Viernes santo

Yo recuerdo que entonces se cubrían las imágenes con unos paños morados, se quitaban las flores de los altares y las campanas de los campanarios enmudecían. Hasta los monaguillos en los santos oficios en lugar de la campanilla usaban una carraca. Con esto todo invitaba a la oración y la meditación. He creído oportuno poneros la meditación de las 7 palabras que dijo Jesús desde la cruz unos momentos antes de morir a su madre y discípulos y los pocos que le acompañaban.

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Ya por ultimo llega el domingo de resurrección, día feliz en el que nos sentimos todos purificados y celebramos con alegría e ilusión su triunfante resurrección.

 Esta Semana Santa, tenemos la gran suerte que es la primera que celebramos con nuestro nuevo Papa Francisco I que ha traído a la iglesia un aire fresco de sencillez y de fraternidad que se extiende desde el vaticano a todos los confines de la tierra. Recemos por el como él nos ha pedido para que pueda realizar todos sus proyectos.

Con cariño Lali.